miércoles, 18 de marzo de 2015

6. EL CINE ANTE LA CREATIVIDAD Y LA EDUCACION

La “creatividad” es un atributo humano. El ser humano es necesariamente creativo, por cuanto su existencia no está determinada por una naturaleza orgánica que sólo requiera de su espontaneo desarrollo para subsistir en concordancia con su habitad.  Por lo mismo, como todo lo propiamente humano, su realización dependerá en gran parte de  educar su creatividad.  Todos somos creativos; sólo que algunos la desarrollamos más o menos.  El cine  trata de la creatividad, en cuanto a menudo nos ofrece películas con personajes que hacen uso de esa creatividad para  salir adelante, vencer obstáculos, realizarse en la vida afectiva, moral,  social, económica, profesional, las artes, las ciencias, la tecnología…  En el cine podemos ver situaciones limitantes de nuestra creatividad – La sociedad de los poetas muertos, Los coristas, Claroscuro, The Croods, Yo soy Sam, El tren de la vida y tantas más – como, al mismo tiempo, admirar lo que hacen algunos personajes para salir adelante, venciendo esos obstáculos.


No cabe duda que la creatividad requiere de la imaginación y de la fantasía;  pero también es cierto que no es suficiente con ellas pues las mismas pueden desviar su camino y ponerse no al servicio de la creación _ creatividad- sino de su contrario.   La imaginación unida al conocimiento pero sin valores que la dirigieran, procuró la invención de la bomba atómica y hoy de la bomba bacteriológica y otros destructivos más.  La imaginación, sin valores guías,  idea los mayores crímenes de la historia; tanto a nivel personal como familiar o mundial.  Pero también ciertos temores, impiden desarrollar la creatividad, como trataremos más adelante y como lo tratan los filmes The Croods, Los últimos días o  Mi novio es un zombie.



Sensibilidad, conocimientos, habilidades, competencias, deben procurar un aprendizaje educativo-creativo.  Ser quienes somos;  serlo con sabiduría –saber ser-  y saber ser en y con el mundo, con otro también tú y con otros –creaturas que dependen de nosotros.   La falta de auténtica creatividad trae sólo afán de novedad sin destino, sin importan qué o a quién se daña.

Sí, el cine es un apoyo porque el mismo es  producto de la creatividad y porque  muchas veces es parte de su temática (directa o indirectamente)




No somos aves, pero cruzamos los espacios y salimos de nuestra atmósfera; no somos peces pero nos sumergimos y estudiamos el fondo de los océanos, no tenemos la velocidad del jaguar pero creamos el auto, nos comunicamos por celulares, miramos las estrellas, construimos puentes, temperamos el ambiente, aliñamos nuestros alimentos, creamos el arte culinaria, la costura, la peluquería, la ciencia, la tecnología, las artes, las religiones…

Tras lo nuevo por lo nuevo, la tecnología por la tecnología, podríamos crear nuestra propia destrucción paulatina o  inmediata y total.   






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