La “creatividad” es un atributo
humano. El ser humano es necesariamente
creativo, por cuanto su existencia no está determinada por una naturaleza
orgánica que sólo requiera de su espontaneo desarrollo para subsistir en
concordancia con su habitad. Por lo
mismo, como todo lo propiamente humano, su realización dependerá en gran parte
de educar su creatividad. Todos somos creativos; sólo que algunos la
desarrollamos más o menos. El cine trata de la creatividad, en cuanto a menudo
nos ofrece películas con personajes que hacen uso de esa creatividad para salir adelante, vencer obstáculos, realizarse
en la vida afectiva, moral, social,
económica, profesional, las artes, las ciencias, la tecnología… En el cine podemos ver situaciones limitantes
de nuestra creatividad – La sociedad de los poetas muertos, Los coristas,
Claroscuro, The Croods, Yo soy Sam, El tren de la vida y tantas
más – como, al mismo tiempo, admirar lo que hacen algunos personajes para salir
adelante, venciendo esos obstáculos.
No cabe duda que la creatividad
requiere de la imaginación y de la fantasía; pero también es cierto que no es suficiente
con ellas pues las mismas pueden desviar su camino y ponerse no al servicio de
la creación _ creatividad- sino de su contrario. La imaginación unida al conocimiento pero sin
valores que la dirigieran, procuró la invención de la bomba atómica y hoy de la
bomba bacteriológica y otros destructivos más.
La imaginación, sin valores guías,
idea los mayores crímenes de la historia; tanto a nivel personal como
familiar o mundial. Pero también ciertos
temores, impiden desarrollar la creatividad, como trataremos más adelante y como lo tratan los filmes The Croods, Los últimos días o Mi novio es un zombie.
Sensibilidad, conocimientos, habilidades,
competencias, deben procurar un aprendizaje educativo-creativo. Ser quienes somos; serlo con sabiduría –saber ser- y saber ser en y con el mundo, con otro también
tú y con otros –creaturas que dependen de nosotros. La falta de auténtica creatividad trae sólo
afán de novedad sin destino, sin importan qué o a quién se daña.
Sí, el cine es un apoyo porque el
mismo es producto de la creatividad y
porque muchas veces es parte de su
temática (directa o indirectamente)
No somos aves, pero cruzamos los
espacios y salimos de nuestra atmósfera; no somos peces pero nos sumergimos y
estudiamos el fondo de los océanos, no tenemos la velocidad del jaguar pero
creamos el auto, nos comunicamos por celulares, miramos las estrellas, construimos
puentes, temperamos el ambiente, aliñamos nuestros alimentos, creamos el arte
culinaria, la costura, la peluquería, la ciencia, la tecnología, las artes, las
religiones…
Tras lo nuevo por lo nuevo, la tecnología por la tecnología, podríamos crear nuestra propia destrucción paulatina o inmediata y total.
Tras lo nuevo por lo nuevo, la tecnología por la tecnología, podríamos crear nuestra propia destrucción paulatina o inmediata y total.
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