miércoles, 18 de marzo de 2015

1. PRIMER ACERCAMIENTO A LA FANTASÍA

     Un universo y en él nuestro mundo.  Un mundo único; existiendo, creándose  o, más exactamente, "co-creándose" junto a otros mundos también únicos y , por lo mismo, diversos, inabarcables, decidiéndose, proyectándose... Mundos que expresan nuestra riqueza de ser y, por lo mismo, nuestra complejidad. Cada ser, cada mundo...Mundos entretejidos por amores y desamores; mundos constructivos y mundos destructivos. Mundos forjados con ritos, ideas, convicciones, credos, certezas, dudas, sentimientos, emociones, salud, enfermedad, bondad, crueldad, entendimiento, ignorancia, mentira, error, responsabilidad, irresponsabilidad, ciencia, tecnología, arte, religión... 

      A diferencia de las otras creaturas, no sólo somos sino tomamos conciencia de nuestro ser y de sus potencialidades. Necesitamos entender quiénes somos, quiénes son los otros seres y cuál debe ser nuestra forma de ser... La libertad tiene el costo de la responsabilidad, del decidir qué hacer y qué no hacer y cómo... Nuestras respuestas tienen consecuencias; para nosotros, para nuestros mundos y para los otros mundos; más o menos inmediatos, cercanos o lejanos... Debemos adelantar la percepción de nuestro futuro para decidir el presente: Nos imaginamos los próximos segundos, minutos, horas, días, años o siglo y decidimos la respuesta inmediata que forma parte de un proyecto de vida.  Nuestra imaginación nos anticipa el futuro...y también nos entrega una idea de aquello lo que escapa a nuestra percepción directa: Imaginamos, por su mirada o acción, que nos ama o detesta...  Imaginación basada, en experiencias pasadas... Pero esta imaginación puede ser errónea, es más, puede enfermar y llevarnos a vidas ilusorias, realidades evadidas o temor convertido en pánico que te inhabilita para ser quien eres y debes procurar ser.  Nuestro psiquiatra Sergio Peña y Lillo, tratará de esta imaginación enferma en uno de los libros más leídos: Temor y Felicidad. (Sobre él volveremos, a raíz de algunas películas que veremos).

     Es claro que existir no es fácil, que a menudo nos equivocaremos y que las consecuencias nos lo harán sentir... Entonces, viene la fantasía en nuestra ayuda y nuestro Correcaminos y Coyote mil veces caerán a precipicios y al segundo ellos seguirán corriendo para nosotros reír.  Otras veces, viene en nuestra ayuda la fantasía para llevarnos al reencuentro con la realidad que hemos despojado de lo más importante de ella: su esencia, su sentido y nuestros vínculos...

https://www.youtube.com/watch?v=lVHPXDLpPNg 


     En el Diario El País de España, el Domingo 22 de abril de 1984, el periodista Jean - Luis de Rambures entrevistó a Edgar Ende, escritor de la novela "Die unendliche Geschichte" (La historia interminable), en la cual se basó la película que conocimos como "La historia sin fin".


Periodista: "¿La imaginación al poder?"
Edgar Ende: "Empezamos a darnos cuenta de que con la física, las ciencias naturales, la tecnología o la sociología es imposible resolver los problemas haciendo como si se desarrollasen independientemente de nuestra conciencia. Nos inquietamos también por la destrucción de ese mundo exterior que constituye nuestro marco vital. Sin embargo, hay otra forma de destrucción de la que no se habla y que es igualmente trágica: la de nuestro mundo interior. Cuando todo se subordina al beneficio, se empieza por explotar a los obreros y después se ataca a las colonias, al medio ambiente. Por último, le toca el turno a nuestro mundo interior."

Periodista: "¿Qué vía propone usted para recuperar la armonía?"
Edgar Ende: " Cuando nos fijamos un objetivo, el mejor medio para alcanzarlo es tomar siempre el camino opuesto. No soy yo quien ha inventado dicho método. Para llegar al paraíso, Dante, en su Divina comedia, comienza pasando por el infierno. Para descubrir las Indias, Cristóbal Colón levó anclas en dirección a América. Para encontrar la realidad hay que hacer lo mismo: darle la espalda y pasar por lo fantástico. Ése es el recorrido que lleva a cabo el héroe de La historia interminable. Para descubrirse, a sí mismo, Bastián debe primero abandonar el mundo real (donde nada tiene sentido) y penetrar en el país de lo fantástico, en el que, por el contrario, todo está cargado de significado. Sin embargo, hay siempre. un riesgo cuando se realiza tal periplo; entre la realidad y lo fantástico existe, en efecto, un sutil equilibrio que no debe perturbarse: separado de lo real, lo fantástico pierde también su contenido. Eso lo aprende Bastián a su paso por la ciudad de los emperadores destronados. Al haber perdido hasta el recuerdo del mundo real, los habitantes de dicha ciudad del absurdo se ven obligados a desparramar al azar las letras del alfabeto durante todo el año, esperando que, en el transcurso de la eternidad, acaben por aparecer todos los libros del mundo, entre los que se encuentra, claro está, La historia interminable""

            https://www.youtube.com/watch?v=v5SMmbILWFk    https://www.youtube.com/watch?v=_tQNWX6qfpI 


Nuestra fantasía puede adquirir distintas formas


Fantasía representativa lúdica:  Desde muy temprana edad, jugamos a representar actividades que en el futuro podríamos realizar: mamá, papá, doctor, bombero, actor, chef, profesor... También usamos los objetos y elevamos de rango a fantásticos: el barro es comida o castillo; un trozo de madera es auto, avión o caballo.

   Mediante la fantasía, traspasamos los límites del yo y del medio ( nos liberamos del aquí y del ahora)  y creamos un mundo imaginario fantástico: peluches animados, seres invisibles, máquinas del tiempo, superhéroes o villanos.  En la fantasía somos gigantes, bailarinas o seres de otra galaxia.


A diferencia de los adultos, los niños para elaborar su fantasía requieren de una percepción sensorial previa, esto es, de una base mnémica.  Por ello, si bien es cierto, distinguen entre el mundo de la fantasía y el real; en forma inmediata no los contraponen.




Juegos de niños: distinguen el mundo real del fantástico pero cuando juegan no los contraponen.



 A diferencia de los niños, el adulto puede crear un mundo fantástico, 
sin una percepción sensorial previa ni posible: Fantasía pura.



Fantasía Desiderativa:

En la fantasía desiderativa, se separa fácilmente lo deseado de lo realmente procurado o realizado.


En la edad púber resalta el soñar despiertos con impulsos a la autoafirmación, estimación, poder, deseos eróticos, exaltación de emociones que dan lugar a ensoñaciones poético literarias… el adolescente agrega ensoñaciones de liberación: estar por sobre padres, todo tipo de autoridades y leyes (Imaginación anticipatoria…).  La fantasía desiderativa busca sustituir las tendencias insatisfechas en la vida real.  ¿Peligro? Sustituir el mundo real por un mundo sólo fantástico.


Fantasía de temores:


Se trata de una imaginación anticipatoria llena de representaciones negativas: amenazas,  peligro, sufrimiento, derrotas, enfermedades, ruina, fracaso, abandono… 
De no ser  superada la fantasía de temor,  se transforma en un temor real que impide la felicidad. 
Peligros: 
Una sociedad que evade a toda costa sufrir, sacrificarse, esforzarse... Una sociedad sin esperanza... 

Se exacerba el terror, el aburrimiento y la mera diversión; las más diversas formas de evasión y el desgano, pesimismo, absurdo, pasotismo …











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